Los trenes se van al purgatorio
La belleza y la potencia de la tecnología que movió al mundo en la primera mitad del siglo XX se encuentra en plena Quinta Normal de Santiago. Al aire libre, con lo bueno y lo malo que eso significa, se presenta el museo sudamericano más importante de trenes a vapor. Un corazón de nostalgia y emoción que se convierte en un poético viaje a la historia y al futuro del país.
Con más de veinte piezas, todas declaradas monumentos nacionales, el Museo Ferroviario recoge lo mejor del patrimonio chileno en materia de trenes, pero también propone una larga lista de preguntas en torno a lo que fue y ha sido la historia del país. Un recorrido amistoso, entretenido y de gran atractivo que vale la pena realizar.
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1 comentario:
Eh? Pero... ¡ésto no es lo que hemos dicho que había que hacer!
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